Los efectos de la luz azul en tu piel

¿Sabes lo qué es el Digital Aging?


La luz visible que nos rodea proviene principalmente del sol, aunque cada vez es más común que nuestra piel este expuesta a luz visible de otras formas como la emitida por las pantallas de la computadora, la Tablet, el teléfono celular, entre otros. Lo cierto es que el ser humano pasa cada vez más tiempo frente a una pantalla (Screen Time) y esto en consecuencia ocasiona un envejecimiento digital o “Digital Aging” en la piel.

Hoy te voy a contar ¿qué es la luz azul?, ¿cómo afecta nuestra piel? y por último ¿qué podemos hacer para protegerla? ¿Preparada? ¡Aquí vamos!

¿Sabes lo que es la luz azul?

La luz visible es aquella que el ojo humano es capaz de percibir. La luz azul es parte del espectro de luz visible (entre 400-490 nm). También conocida como luz HEV (High Energy Visible Light) proveniente de la luz solar pero además, es la luz que emiten las pantallas de los dispositivos electrónicos (nm =nanómetros). Los nanómetros sonla medida de longitud que equivale a una mil millonésima parte de un metro. Se utiliza para medir la longitud de onda de la radiación electromagnética. El espectro de la radiación electromagnética es constituida por diferentes longitudes de onda.

Mira este gráfico que muestra el espectro electromagnético.


¿Encontraste la luz visible?

¿Cómo afecta la luz azul nuestra piel?

Hasta el momento se sabe que la luz azul tiene efectos en los receptores de la retina dentro de nuestros los ojos causando fatiga ocular, y también tiene efectos negativos en el sueño al inhibir a la melatonina, una sustancia que controla nuestro ciclo del sueño. ¿Y en la piel? Según varios estudios del National Center for Biotechnology, la luz azul (HEV) emitida por las pantallas electrónicas afecta las células de nuestra piel ocasionando un daño en la misma similar a la radiación UV. Hoy en día este es un punto que está tomando mayor importancia. La industria cosmética no ha demorado en desarrollar nuevos ingredientes que filtran este tipo de radiación y así ayudan a minimizar el daño a nivel celular. Este deterioro celular o envejecimiento digital daña las células de la piel mediante diversas formas.


Daño oxidativo: La luz azul provoca la formación de radicales libres, una de las principales causas de fotoenvejecimiento y cáncer de piel. Esto ocurre sólo con la luz azul, no con la luz roja ni la verde que son parte de la luz visible.


Resequedad de la piel: La luz azul hace que la piel pierda hidratación. Disminuye las acuaporinas, lo que disminuye el glicerol y por tanto la capacidad de la piel de poder retener agua. Esa resequedad también causa envejecimiento celular.


Arrugas: La luz azul activa las metaloproteinasas que aceleran la destrucción de colágeno y elastina en la dermis. Estas enzimas dañan a las proteínas que conforman la estructura de la piel. Esta reacción es muy similar a la ocasionada por los rayos UVA.


Manchas: La luz azul es capaz de inducir un amento en la producción de melanina, ocasionado manchas e hiperpigmentación. Este proceso se llama Metalogénesis. *Melanina: Pigmento oscuro que se encuentra en algunas células del cuerpo de los mamíferos y que produce la coloración de la piel, el pelo y los ojos.

¿Cómo cuido mi piel de la luz azul?

Aunque podría empezar sugiriendo controlar el tiempo que pasamos frente a las pantallas a modo de ocio, no sería suficiente. Realmente no existe nada que nos proteja al 100% de la luz azul ni de la radiación en general, debemos encontrar un balance entre las actividades que hacemos frente a la tecnología y entender que cuidar nuestra piel nos cuidara también a nosotros. Hace poco activé un temporizador en mi Instagram, cuando llego al tiempo límite, recibo una notificación. Otra opción bastante útil es evitar que las pantallas desprendan esa luz azul. Existen muchos filtros y pantallas que podemos poner en nuestros equipos que filtran esta radiación.

De esta manera no sólo protegemos nuestra piel sino también a nuestros ojos. Algunos equipos tienen la opción de Night Shift o Night Mode, esta función cambia la temperatura de color de la pantalla hacia la parte amarillenta del espectro de color que reduce parte de la luz azul emitida.


¿Y el bloqueador?

A la par de lo antes mencionado es importantísimo el uso un protector solar. Eso sí, asegúrate que la etiqueta indique la protección frente a la luz azul o HEV. Como bien sabemos un buen protector solar 30+ utilizado correctamente solo te protegerá en un 97% de los rayos UVB (los principal causantes de quemaduras solares) sin embargo esa alta protección no significa que también filtre a la luz azul. Tu bloqueador debe contar con protección UVB, UVA, HEV e IR.




Se calcula que pasamos un aproximado de 6 horas al día frente a las pantallas. Está claro que este tipo de radiación pude influir en nuestra piel, ocasionando un fotoenvejecimiento celular. Resequedad, pérdida de hidratación, hiperpigmentación y hasta arrugas. Entonces, debemos tomarle importancia a este tipo de radiación e utilizar un bloqueador adecuado en nuestra rutina. Es imposible estar en el mundo sin exponernos a cierto riesgo para a nuestra piel, lo importante será siempre contar con la información adecuada para protegernos de una forma correcta y preservar la salud de la misma.





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